Guía de Seguridad en Proyectos Fotovoltaicos Industriales

Instalación de paneles solares en nave

Cada vez más empresas en Galicia instalan paneles solares en sus naves industriales. La rentabilidad es evidente, las ayudas están activas y el ahorro en factura es inmediato. Pero hay un aspecto que muchos promotores y empresas pasan por alto antes de firmar con una instaladora: la instalación de paneles solares en cubierta es legalmente una obra de construcción, y como tal, está sujeta a toda la normativa de prevención de riesgos laborales aplicable a obras.

Esto tiene consecuencias prácticas muy concretas para la empresa propietaria de la nave, para la instaladora y para cualquier trabajador que acceda a esa cubierta, tanto durante la instalación como en los trabajos posteriores de mantenimiento y limpieza.

Los principales riesgos están asociados al trabajo en altura, ya que las operaciones se realizan principalmente en cubiertas y tejados. Y ese riesgo no desaparece una vez instalados los paneles: cada vez que un técnico sube a revisar, limpiar o reparar la instalación, el riesgo de caída está presente.

Esto no es un problema. Es simplemente algo que hay que saber antes de empezar, y que con la instaladora correcta no te supone ningún trabajo adicional. En Isberoal gestionamos todo el proceso, incluida toda la documentación de seguridad y prevención de riesgos, para que tú te centres en lo que importa: empezar a ahorrar.

Los riesgos reales que nadie te cuenta antes de instalar

Hablar de seguridad en instalaciones fotovoltaicas no es alarmismo. Junto con el crecimiento del sector fotovoltaico, también han aumentado los accidentes en cubiertas. Trabajar en altura sin sistemas adecuados de protección puede convertirse en un riesgo grave.

Estos son los riesgos principales que hay que conocer y gestionar:

Caída de altura: el riesgo más grave

Es el riesgo más frecuente y el de consecuencias más severas. El riesgo de caída en altura está presente en muchas instalaciones fotovoltaicas, ubicadas en cubiertas industriales, tejados de viviendas o estructuras elevadas.

Los factores que más contribuyen a este riesgo son la falta de líneas de vida, las superficies deslizantes, las cubiertas frágiles como el fibrocemento o el panel sándwich deteriorado, y los desplazamientos sin anclaje continuo.

En Galicia, el clima añade un factor adicional: las cubiertas mojadas por la lluvia o cubiertas de verdín son significativamente más resbaladizas que en otras regiones de España. Un técnico sin los sistemas de protección adecuados en una cubierta metálica húmeda e inclinada está ante un riesgo real e inmediato.

Riesgo eléctrico: los paneles generan electricidad aunque estén desconectados

Este es el riesgo que más sorprende a quienes no trabajan habitualmente con instalaciones fotovoltaicas. Los sistemas fotovoltaicos, incluso sin estar conectados a la red, generan tensiones, lo que puede provocar descargas o cortocircuitos si no se manipulan con precaución.

Mientras haya luz solar, los paneles están produciendo electricidad en corriente continua. No hay forma de «desconectar» los paneles de la misma manera que se hace con otros equipos eléctricos. Por eso cualquier intervención sobre el cableado o los módulos requiere protocolos específicos de trabajo eléctrico en tensión.

Cubiertas frágiles: el peligro invisible

Muchas naves industriales gallegas tienen cubiertas de fibrocemento, algunas con décadas de antigüedad. Según el documento técnico del ISSGA (Instituto de Seguridade e Saúde Laboral de Galicia), no se deben instalar paneles solares sobre cubiertas frágiles. La fragilidad de estas cubiertas y el riesgo de caída al interior al transitar sobre ellas hace que sean incompatibles con la instalación fotovoltaica sin medidas de protección específicas.

Además, si la cubierta de fibrocemento contiene amianto, muchas empresas creen que eso cierra la puerta a la instalación solar. No es así. En Isberoal gestionamos el proceso completo: coordinamos la retirada del amianto, y una vez saneada la cubierta, procedemos con la instalación fotovoltaica. Un proceso que antes parecía un bloqueo se convierte en una oportunidad para renovar la cubierta y dar el salto a la energía solar en un solo proyecto.

Riesgo de incendio

El sobrecalentamiento de los paneles solares y la acumulación de polvo y materiales inflamables cerca de las instalaciones son riesgos que deben contemplarse en el plan de seguridad de cualquier instalación fotovoltaica.

¿Qué obligaciones tiene tu empresa como promotora de la instalación?

Si eres la empresa propietaria o arrendataria de la nave donde se van a instalar los paneles, tienes obligaciones legales concretas que muchos desconocen.

Según la normativa vigente aplicable (RD 1627/97 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en obras de construcción, Ley de subcontratación y Ley de Prevención de Riesgos Laborales), la empresa donde se instalan los paneles tiene habitualmente la consideración de promotor de la obra.

Como promotor, tus obligaciones son:

  1. Facilitar información sobre la cubierta a la instaladora. Antes de que comience cualquier trabajo, debes proporcionar a la empresa instaladora información detallada sobre las características de tu cubierta: resistencia estructural, pendiente, materiales, etc.
  2. Coordinación de actividades empresariales. Si en tu nave hay trabajadores propios realizando actividad mientras la instaladora trabaja en la cubierta, tienes obligación de cumplir con lo establecido en materia de coordinación de actividades empresariales. La empresa instaladora deberá informarte de los riesgos que sus trabajos puedan generar a tu personal, y tú deberás informarle de los riesgos de tu instalación que puedan afectar a sus técnicos.

  3. Prever el mantenimiento posterior. Desde el momento del diseño de la instalación, hay que tener previsto cómo se van a realizar los trabajos posteriores de mantenimiento, revisión y reparación de forma segura. No es algo que se piensa después: debe estar contemplado en el proyecto original.

¿Qué debe exigir a su instaladora?

No todas las empresas instaladoras trabajan con el mismo nivel de rigor en materia de seguridad. Antes de firmar con cualquier instaladora, como promotor tienes derecho a exigir y verificar:

  • Plan de seguridad y salud. Si la instalación tiene proyecto, la empresa instaladora tiene que elaborar un plan de seguridad y salud laboral. Si no requiere proyecto, debe tener al menos una evaluación de riesgos específica de la obra.
  • Comunicación de apertura de centro de trabajo. Cada contratista tiene la obligación de realizar una comunicación de apertura de centro de trabajo antes del inicio de los trabajos. En Galicia, se realiza a través de la Sede Electrónica de la Xunta de Galicia mediante el procedimiento TR803A.
  • Sistemas anticaídas certificados. El uso obligatorio de EPIs incluye arnés de seguridad, líneas de vida y puntos de anclaje certificados. También es obligatoria la instalación de barandillas y redes de seguridad en tejados y cubiertas cuando procede.
  • Formación específica en trabajos en altura. La planificación del mantenimiento debe contemplar no solo la parte eléctrica o mecánica del sistema, sino también la estrategia de acceso, estabilidad y protección frente a caídas, conforme a la normativa de prevención de riesgos laborales. Los técnicos que suben a tu cubierta deben tener formación específica y acreditada para trabajos en altura.
  • Protocolos eléctricos. El uso de guantes dieléctricos, herramientas aisladas y calzado de seguridad con suela de goma son algunas de las protecciones básicas que deben emplearse durante la instalación. Además, resulta vital la implementación de sistemas de puesta a tierra adecuados y el cumplimiento de protocolos específicos de desconexión antes de cualquier intervención en la instalación.

Seguridad durante el mantenimiento: la parte que más se olvida

La instalación se hace una vez. Y sin embargo, la seguridad en los trabajos de mantenimiento es el aspecto que más sistemáticamente se olvida en la planificación inicial.

Cuando en un centro de trabajo hay paneles instalados en la cubierta, tiene que estar previsto cómo realizar el mantenimiento de forma segura, sea con personal propio o mediante una empresa externa o un autónomo.

Si el mantenimiento lo realizas con personal propio, estos trabajos tienen que estar contemplados en tu evaluación de riesgos. Deberás asegurarte de que el personal trabajador conoce el modo de acceder y permanecer de forma segura sobre la cubierta, así como los equipos a emplear.

Si contratas el mantenimiento a una empresa externa, debes facilitarle información sobre los riesgos existentes en esas zonas, los accesos y características de la cubierta, los elementos de protección instalados y cualquier otro riesgo que la actividad de tu empresa pueda generar a sus trabajadores.

En la evaluación de riesgos de los trabajos de mantenimiento deben figurar, en función de las características de la cubierta: sistemas de acceso seguros, sistemas que eviten la caída al exterior y, en caso necesario, sistemas que eviten la caída al interior por elementos frágiles.

Cómo trabaja Isberoal: seguridad integrada en cada proyecto

Mantenimiento de paneles solares

En Isberoal la seguridad no es un capítulo aparte del proyecto. Es parte del diseño desde el primer día.

Cuando diseñamos una instalación en cubierta industrial, contemplamos desde el inicio cómo se va a realizar el mantenimiento posterior de forma segura. Esto incluye la previsión de sistemas de acceso permanentes, puntos de anclaje certificados integrados en la estructura y pasillos de circulación que permitan al técnico de mantenimiento moverse por la cubierta con seguridad.

La prevención de riesgos laborales en instalaciones fotovoltaicas es un factor clave para garantizar la seguridad, la eficiencia y la calidad en cada proyecto solar. Los trabajos en altura, los riesgos eléctricos y las condiciones variables de las cubiertas hacen imprescindible aplicar procedimientos rigurosos y protocolos preventivos avanzados.

Nuestro equipo técnico está formado específicamente en trabajos en altura y en riesgos eléctricos asociados a instalaciones fotovoltaicas. Utilizamos líneas de vida certificadas, arneses homologados y herramientas aisladas en cada intervención. Y antes de comenzar cualquier obra, realizamos una inspección detallada de la cubierta para identificar elementos frágiles, zonas de riesgo y la mejor estrategia de acceso y circulación.

Además, gestionamos toda la documentación necesaria: plan de seguridad y salud, comunicación de apertura de centro de trabajo, coordinación de actividades empresariales y cualquier otro requerimiento normativo aplicable a tu instalación concreta.

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